Crowdfunding y juegos de mesa (III): Envíos y aduanas

En nuestro último resumen semanal de proyectos de crowdfunding os hicimos mención a los posibles problemas con las aduanas. Para quien esté acostumbrado a hacer compras de otras partes del globo no será una novedad, pero para quien sea novatillo, ésta es una cuestión muy importante para evitarse sorpresas desagradables (donde “sorpresas desagradables” significa “25 o 30 euros extras”). Para ello, es necesario mencionar algunas cosas sobre la forma en la que funcionan los envíos postales a España, y en general a la Unión Europea.

Hacienda somos todos

Además de por ser un continente rico en historia y cultura, Europa se distingue por tener unos impuestos bastante altos. Esto no es necesariamente malo, ya que esos impuestos permiten cosas como que no tengamos que morir en la calle si enfermamos, pero tienen sus implicaciones para los bienes fabricados fuera de la UE. El impuesto más importante que puede afectarles es el IVA, así como algunas tasas y aranceles aduaneros.

Por otro lado, la UE está organizada como una unión aduanera y de comercio. En cristiano, eso quiere decir que una vez un bien ha entrado en la Unión Europea, ya no hay restricciones ni impuestos para moverlo de un sitio a otro. Eso permite, por ejemplo, comprar en Amazon DE y que el envío nos llegue a casa en España sin problemas. Fijaros que en este caso tampoco nos libramos de pagar el IVA, aunque sea a las arcas alemanas (lo cual mola, porque tienen dos puntos menos).

Poli bueno, poli malo

Por lo anterior, a la hora de plantearnos apoyar un proyecto en Kickstarter (o cualquier compra fuera de Europa, en general), un elemento muy importante a tener en cuenta es el lugar desde donde nos lo van a enviar. Si nos viene desde dentro de la Unión Europea, nos llegará a casa sin problemas, independientemente del lugar concreto de Europa desde donde se envíe; pero si viene desde fuera de la UE tendrá que pasar por aduanas, y ahí pueden empezar los problemas.

La normativa europea sobre importaciones es un tanto farragosa, pero en lo que nos afecta se puede resumir a grandes rasgos en lo siguiente:

  • Los envíos cuyo valor comercial esté por debajo de los 22 € (unos $30 a día de hoy) están exentos de impuestos, y no son parados en aduanas salvo que haya que inspeccionarlos por algún motivo.
  • Los envíos cuyo valor comercial esté entre 22 € y 150 € (unos $200) tienen que pagar el 21 % de IVA.
  • Los envíos cuyo valor comercial esté por encima de 150 € tienen que pagar el 23,5 %: 21 % de IVA y un arancel de un 2,5 % adicional.

Por si esto fuera poco, el trámite aduanero implica un cierto papeleo. Correos, amablemente, lo hace de nuestra parte, pero no gratis: el coste del trámite son unos 18 € que añadir al monto total a pagar, da igual si es un céntimo o 100 €.

Por ponerlo en perspectiva. Supongamos que apoyamos un proyecto con envío desde USA cuyo valor comercial es de 30 €, y que por mandárnoslo a casa nos piden 10 € extra. Cuando el paquete llegue a España, con casi total probabilidad lo van a retener en aduanas, lo cual, además de un retraso, implica tener que pagar el IVA del valor total, envío incluido (21% de 40 € = 8.2 €). Y cuando el cartero nos lo traiga a casa, nos pedirá (sin anestesia ni aviso previo) el IVA mas el coste del trámite: unos 27 €. Así que apoyar el proyecto de marras nos acaba saliendo por casi el doble que a un backer estadounidense.

Triquiñuelas aparte (el creador puede ponernos un valor más barato en el paquete, pero Aduanas tiene la última palabra sobre el valor comercial real de los envíos, y si intentáis colársela y os pillan, tendréis que pagar igualmente), si nos llega del extranjero algo con valor superior a 22 €, es *muy* probable que nos lo paren en aduanas y nos hagan pagar IVA, arancel en su caso, y los 18 € de marras de Correos. Para los valores típicos de Kickstarter, eso tiende a incrementar alrededor de un 40%-80% el precio final de nuestra contribución.

¿Qué hacer?

Para evitarnos este tipo de sorpresas desagradables, caben dos opciones:

  • Participar en proyectos que envíen desde la Unión Europea. Por motivos obvios, esta es la solución recomendada. Aunque no todos los creadores están en condiciones de ofrecerlo, cada vez son más conscientes de la importancia de estos asuntos y suelen hacer un esfuerzo por enviar desde Europa. Si hay algún proyecto que te interese (y que cobre menos de $15 extra por el envío), pregunta: a lo mejor tienen alguien que se encarga de hacer envíos desde aquí.
  • Evitar proyectos con valor por encima de 22 € (unos $30). Si el valor comercial del proyecto está por debajo del límite, lo normal es que nos llegue también sin problemas. Digo “lo normal” porque técnicamente Aduanas puede parar los paquetes que quiera, así que no hay garantías; pero es bastante raro que lo hagan (salvo que el paquete haga tic-tac, sea del tamaño de un caballo o cosas así :P)

Otro punto importante, aunque este ya es más práctico que económico, es que si nos hacen el envío desde Europa nos llegará antes, y, según como lo tenga montado el creador (si usa Amazon Fulfillment, por ejemplo, que es una alternativa popular), puede que nos llegue por mensajería, así que lo tendremos en casa pronto y con tracking. Si viene desde fuera, seguro al 100% que vamos a depender de Correos. En general, es muy raro que un paquete se pierda, pero sí que puede tardar un tiempo más o menos largo en llegarnos, según la suerte que tengamos.

Si queréis compartir alguna experiencia o hacer alguna sugerencia o consulta, comentad sin empacho 😀 Este es un asunto del que he hecho una pequeña cruzada personal; tengo un post invitado al respecto en el blog de Stonemaier Games (inglés), en el que doy más detalles sobre este asunto y trato de convencer a los creadores de su importancia, y es también la motivación para mi geeklist de proyectos con envío desde la Unión Europea.

06/10/2013

Posted In: Crowdfunding, Sobre crowdfunding

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